Apostillas del traspié ante Vélez

Domingo especial, con un saludo para todas las mamás en su día y otra tarde en la que el Gigante de Arroyito nos abría sus puertas para volver a ver a Central. En la previa se hablaba de un rival difícil pero no imposible si Central lograba volver a conseguir aquel juego que había mostrado ante Racing que tanto nos ilusionó. Poco de esto pasó y Vélez se llevó los 3 puntos para Liniers.

 

Estas son las apostillas que dejó el encuentro:

 

Fin del invicto: Hasta ese momento, y con la derrota de Boca en manos de Racing el pasado viernes, el canalla era el único equipo invicto que tenía la Superliga ya que había conseguido dos victorias y siete empates.

 

El refuerzo al que le faltaba ser titular: de las incorporaciones del último mercado de pases, Nicolás Colazo era hasta el momento el único que no había estado nunca entre los once iniciales; ante Vélez tuvo su oportunidad.

 

Con los arcos cambiados: a diferencia de los demás partidos de local donde Central arrancaba atacando hacia el arco que da a Regatas, en este partido, el sorteo determinó que el equipo ataque en el primer tiempo hacia el arco que da a Génova.

 

El banco de butacas: una fisionomía distinta se pudo ver en el banco de suplentes, todas las butacas eran amarillas iguales a las de platea y sin publicidades.

 

Después de 8 meses: Central no perdía de local por Superliga desde el 17 de febrero de este año, ante Tigre por 2 a 0.

 

Penel no ve penal: la polémica del partido de la que se sigue hablando es un claro penal cometido sobre Brítez que el árbitro no cobró.

 

La reserva sí: después de 7 fechas sin conseguir victorias, la reserva consiguió un triunfo el viernes pasado por 2 a 1 con goles de Sarco y López Pissano.