Empate y a la bolsa, para revalidarlos en el clásico

Una nueva oportunidad que pasa y, aunque el tren apenas lleva recorridos sus primeros metros, cada estación que pasa es una parada en falso que puede jugar en contra al final del camino. En su visita a Santa Fe y ante uno de los rivales directos en la lucha por la tabla de los promedios, Rosario Central rescató un punto ante Colón de Santa Fe tras empatar 1-1 y, aunque en cinco fechas de torneo aún no perdió, acumula tres empates consecutivos. Con el "Clásico" a la vista, Diego Cocca debe buscar variantes para encontrar un juego más fluido y reforzar conceptos en la zona defensiva.

 

El Cementerio de los Elefantes ha resultado una parada difícil para el conjunto comandado por Diego Cocca que, tan sólo, implementó un cambio respecto al empate de la fecha pasada ante Patronato de Paraná. El ingreso de Lucas Gamba en lugar de Maximiliano Lovera no modificó el esquema táctico para enfrentar a un conjunto Sabalero que llegó a esta quinta fecha con tres partidos perdidos y uno ganado.

 

Los primeros minutos de partido mostró a un Central con ciertas dificultades para mostrar sus intenciones y Colón no dudo ni un segundo; en dos minutos de juego, Marcelo Estigarribia aprovechó un rebote que quedó tras un tiro de esquina y puso en acción a Jeremías Ledesma que, desde temprano, comenzó a hacerse importante bajo los tres palos.

 

El equipo de Arroyito demostró repetir errores que viene cometiendo desde el comienzo del torneo y el anfitrión buscó las armas para aprovechar esos vacíos tácticos del Canalla. El fallido retroceso del doble cinco compuesto por Rinaudo- Gil dejaba avanzar a la escuadra rojinegra hasta tres cuartos de cancha y, allí, manejar la pelota con total solvencia; sobre los 15 minutos, un remate de Rodrigo Aliendro le dio el segundo aviso al portero auriazul, que volvió a responder con seguridad.

 

Algunos errores en la salida volvieron a hacerse presente y la falta de marca por las bandas ante la falta de oficio de los carrileros le dieron a Colón las llaves para abrir el marcador; una salida en falso de Miguel Barbieri derivó en un centro pasado que cayó en los pies de Luis Rodríguez. El Pulga tuvo el balón en sus pies sin recibir oposición y luego de un disparo que rebotó en Emanuel Brítez,  Aliendro remató y venció por primera vez en la mañana a Ledesma.

 

Tras el tanto Sabalero, el desarrollo del partido mostró a un solo equipo en la cancha; los de Cocca se mostraron desdibujados y el equipo local comenzó a manejar los tiempos del partido. No hubo situación que demuestre intenciones de buscar el empate; el número uno canalla se erigía como figura del equipo.

 

Pero, en el momento menos esperado y de una forma poco  usual, el Canalla llegó al gol. Leonardo Burían, que hasta el momento no había sido solicitado para tomar acción, intentó un despeje que rebotó en la espalda de Lucas Gamba; la presión del delantero fue efectiva ya que el balón quedó en su poder y le cedió el gol a Claudio Riaño, quien definió luego de superar al único hombre que llegó a pararse sobre la línea del arco.

 

Un golpe inesperado para el anfitrión y un empate que no se justificaba pero, para Central significó volver a estar en partido antes que finalice la primera etapa. De cara a los segundos 45 minutos, Diego Cocca decidió no implementar ningún cambio y confiar en los mismo once.

 

No obstante y, a pesar que Colón cedió algunos metros y el control del balón, las ocasiones fueron escasas para ambos bandos y con poca claridad. El Sabalero avanzaba sin lastimar mientras que, en la recuperación, la visita falló en la gestación, que nacía de Leonardo Gil y de Fabián Rinaudo -uno de los puntos altos del equipo-.

 

De esta forma, el encuentro se fue discurriendo sin mucha claridad y con un empate que acabó por justificarse en la conformidad de ambos a pesar que es un punto sin valor para ambos tras la victoria de Patronato de Paraná y de Newell´s.

 

Dos semanas de cara al partido más esperado para la ciudad y en donde Rosario Central debe hacer valer los tres empates ante el clásico rival, que se encuentra en la misma lucha y que, a pesar de tener un partido menos, trae un andar más firme que el nuestro.