Suma pero no alcanza: Central igualó como local ante Newell's

En su partido correspondiente a la fecha 6 de la Superliga Argentina de Fútbol, Central recibió a Newell's en una nueva edición del clásico rosarino y terminó repartiendo unidades tras igualar 1-1.

 

El Gigante de Arroyito fue testigo de una tarde soleada que se tiñó de azul y amarillo para recibir al equipo en un encuentro de trascendental importancia, por el rival y el momento de ambos en lo que refiere a la tabla de promedios. Como en casi todo este tipo de duelos, prevaleció la fricción por sobre el juego y se vivieron 90 minutos a una alta intensidad.

 

Un gran resumen de lo que fue el empate es que hubo un tiempo para cada equipo. En la primera parte el equipo de Kudelka, sin necesidad de un dominio absoluto, complicó a Central en un par de oportunidades y pudo haberse ido en ventaja al descanso si encontraba mejor puntería. Sufrió el canalla estos 45 minutos. No lastimó a su rival en ningún momento, tuvo algunos errores infantiles y casi no utilizó las bandas en faceta ofensiva, comprometiendo a los dos número “9” a tener que arreglársela batallando para bajar varios pelotazos frontales.

 

Pero en el complemento el equipo se adelantó en terreno rival, comenzó con otra actitud y ya de arranque un remate de Zabala desde afuera del área tuvo que exigir al arquero Aguerre que se estiró para desviar la pelota y evitar la apertura del marcador. Pasaron los minutos y el equipo continuó insistiendo, mejor parado pero sin mucha claridad. Parecía ser el que estaba más cerca de los dos de ponerse en ventaja pero fue la visita quien golpeó primero. Pésima marca tras un envío desde el córner que permitió la llegada solo de Cristián Lema, y el ex Belgrano fusiló a Ledesma. El mejor cabeceador del rival apareció sin marca y al minuto 66 Newell's ganaba 1-0.

 

Pero la reacción fue inmediata: 99 segundos después, y tras una jugada sucia que contó con 5 cabezazos entre los ofensivos y los defensivos, Riaño, que fue el mejor de Central, enfrentó a Aguerre que salió desesperado a cerrar y terminó definiendo con mucha categoría por el costado del arquero. Con las cosas igualadas nuevamente, Cocca dio una señal de ir a buscar el triunfo y puso a Lucas Gamba en lugar del uruguayo Zabala.

 

A partir de allí fue cuando el partido se hizo más de ida y vuelta pero ninguno encontró la manera de llevarse la victoria. Con el paso de los minutos daba la sensación de que ambos equipos comenzaban a conformarse con el empate, y el 1-1 fue el resultado final para un clásico del que hubiese sido realmente complicado para cualquiera de los dos quedarse con las manos vacías.

 

Nobleza obliga, como muchas veces se lo criticó a Riaño por falta de gol, ayer fue el más destacado y nada menos que en un clásico. Mucho sacrificio para disputar con los centrales rivales. Corrió los 90 minutos, bajó varias pelotas y aportó el gol del empate. Tiene 3 tantos en 6 partidos y hoy justifica su lugar en el once inicial. Completan el podio Brítez y Rinaudo, también con mucho despliegue y correctos en la tarea defensiva.

 

Es cierto que desde lo numérico el comienzo no es malo, pero Central debe cuanto antes volver al triunfo. La del domingo se transformó en la cuarta igualdad en fila, y la situación de los promedios requiere cuanto antes volver a sumar de a tres.

 

Esto es fecha a fecha. Hoy, todavía con algunos partidos por disputarse, el canalla, antepenúltimo en la tabla de promedios, debería jugar un partido con Banfield para definir al tercer equipo que perdería la categoría. Hay seis equipos en tres puntos y la lucha es muy pareja. La próxima prueba será el viernes 20, cuando los dirigidos por Cocca viajen a Santa Fe para visitar a un Unión que viene en bajo nivel.

 

- Párrafo aparte: el clásico es por excelencia la fiesta futbolística de la ciudad y ayer hubo muchísimos canallas que no pudieron disfrutarla. La dirigencia se  comprometió a investigar qué pasó con el exceso de protocolos que se repartieron, lo que dejó a mucha gente sin poder ingresar al Gigante. Una vergüenza. A esto se sumó un mal manejo policial, que en los diferentes accesos al estadio accionó de manera muy violenta, alterando aún más a la gente, tirando balazos de goma y gas pimienta sin ningún tipo de medida. Otro papelón.