¿Ahora sí? Repasamos la carrera de Ayala, candidato a ser arquero titular

El 21 de junio de 2018, Rosario Central hacía oficial el anuncio de Josué Ayala como refuerzo canalla. El arquero de 32 años llegaba a pedido de Edgardo Bauza para pelear el puesto nada menos que con Jeremías Ledesma.

 

Proveniente de Temperley, Josué lleva consigo una carrera que tiene su punto de partida  hace 12 años en Boca, club donde hizo todas las inferiores. Comenzó siendo alternativa como 4to arquero atrás de Mauricio Caranta, Pablo Migliore y Javier García. Durante ese año fue parte del equipo campeón que levantó la Recopa Sudamericana, a pesar de no haber debutado oficialmente como titular, y el Torneo Apertura, en aquel recordado triangular entre el Xeneize, Tigre y San Lorenzo, en el que sí le tocó pisar el campo de juego, reemplazando a su compañero Javier García.

 

A mediados de 2010 se calzó el buzo de arquero de Independiente Rivadavia, tras no ser considerado por Roberto Pompei, en ese entonces flamante técnico de Boca. En el club mendocino le tocó ser figura en la promoción ante Defensores de Belgrano, lo que le permitió mantener la categoría. Un año después, el club compraba su pase.

 

En el año 2015 Atlético Tucumán lo incorpora a sus filas. Allí Ayala logró conseguir el ascenso a la Primera División del fútbol argentino, y volverse pieza clave en el equipo, exhibiendo buenos rendimientos ante rivales de talla grande, tales como Boca e Independiente.

 

En 2017 se suma como refuerzo del Club Atlético Temperley, donde supo llegar a ser uno de los mejores arqueros de la temporada. Fue allí donde llamó la atención del Patón, que un año después lo convertiría en incorporación para el club de Arroyito.

 

Ayala pisaba Rosario y manifestaba sus sensaciones tras convertirse en refuerzo Canalla: "Estoy muy agradecido a Central por el interés que mostró. No cabe ninguna duda que es un paso muy grande. Estoy en un buen momento, en alza y ojalá que pueda cumplir este desafío. Central tiene un plantel muy bueno. Vino un técnico con mucha jerarquía. Será un honor ser dirigido por él, ojalá se pueda dar lo mejor para el club. Es la oportunidad que estaba buscando para poder competir al máximo nivel. Vengo a competir y estoy ansioso por entrenar, es una linda pretemporada la que se está armando".

 

Apenas seis meses tuvieron que pasar para que Josué se consagrara. A pesar de ver los partidos desde el banco de suplentes, le tocó ser parte del Central campeón que eliminó a su clásico rival en un inaudito partido disputado a puertas cerradas en el estadio de Arsenal de Sarandí, en el cual con goles de Germán Herrera y Fernando Zampedri comenzaría a mirar con buenos ojos al trofeo en juego.

 

Su competidor, Jere Ledesma, fue clave y uno de los máximos responsables que le permitieran al pueblo Canalla festejar aquel 6 de diciembre de 2018 el título de la Copa Argentina. Conan se despachó atajando varios penales en la final ante Gimnasia en Mendoza. Sin embargo, Ayala siempre se mantuvo firme y esperando su momento para ingresar y demostrar.

 

Dos años después, Ledesma deja el buzo con el "1" en la espalda, para que Josué tenga por primera vez la oportunidad de demostrar sus capacidades que le permitan ganarse su lugar en el equipo del Kily Gonzalez.

 

En estos dos años que lleva siendo parte de Rosario Central, su relación con el hincha es más que positiva, a pesar de no haber podido responder dentro del campo de juego aún. Esto se debe a que, según lo que muestra en redes sociales, se lo podría definir como un jugador muy profesional. No sólo trabaja hasta el cansacio sus habilidades técnicas y físicas, sino que también se lo ha visto desarrollando sus capacidades mentales, tales como el mindfulness, trabajando codo a codo con un coaching deportivo.

 

El hincha de Central se manifestó en varias encuestas y en su mayoría optó por Ayala, a la hora de elegir un arquero para la temporada que comenzará una vez retorne la actividad oficial en el fútbol argentino, y debute la Liga Profesional. Seguramente Josué tenga las mismas ganas de comenzar a competir para por fin exhibir sus capacidades y ganarse su lugar.